
La PAU está ya muy cerca y en los institutos de segundo de Bachillerato se nota bastante. Estos días los alumnos están estudiando más, repasando todo lo visto durante el curso y haciendo exámenes de otros años. Es una etapa importante porque de esta prueba depende poder entrar en la universidad y en la carrera que quieren estudiar.
Últimas semanas de preparación
En estas semanas, las clases ya no son como al principio del curso. No se avanza tanto materia y casi todo el tiempo se dedica a repasar cosas que ya se han dado. Los profesores van recordando lo más importante y resolviendo dudas que van saliendo a última hora.
Los alumnos también están en otra dinámica. Ya no es un curso normal, porque la cabeza está puesta en la PAU. Muchos intentan aprovechar el tiempo al máximo, aunque no siempre es fácil mantener el ritmo todos los días. Hay días en los que se estudia bastante y otros en los que cuesta más ponerse.
Si estos días entras en una biblioteca, es bastante probable que esté llena. En casi todas hay estudiantes de Bachillerato con apuntes, libros y ordenadores repasando sin parar. Muchos dicen que en casa se distraen más, así que prefieren ir a la biblioteca o a salas de estudio. Allí, al ver a más gente en la misma situación, parece que es más fácil concentrarse.
También es bastante típico ver a compañeros que estudian juntos. A veces se ayudan con dudas, otras simplemente están cada uno con su tema, pero acompañados. Eso hace que el estudio se haga un poco más llevadero.
Organización y métodos de estudio
Una de las cosas que más se repite en estas semanas es intentar organizarse. La mayoría de alumnos hace un planning con lo que tiene que estudiar cada día, aunque luego no siempre se cumple al 100%.
Lo normal es repartir asignaturas y dar más tiempo a las que cuestan más. Por ejemplo, si alguien va peor en Matemáticas o Física, intenta dedicarles más horas. Aun así, no siempre es fácil seguir un horario fijo. Hay días en los que se avanza mucho y otros en los que cuesta concentrarse o se acumula cansancio.
Algo que hacen prácticamente todos los alumnos es mirar exámenes de otros años. Es de las cosas que más ayuda porque te haces una idea de cómo es la prueba y qué tipo de preguntas pueden caer.
Al principio suelen parecer complicados, pero después de hacer varios, ya se va viendo el estilo del examen y eso da bastante seguridad. Además, también ayuda a controlar el tiempo, que es algo importante en la PAU, porque hay que saber cómo organizarse dentro del examen para no quedarse sin terminar.
Aunque a veces se dice que el móvil distrae, estos días también se usa bastante para estudiar. Muchos alumnos ven vídeos en internet para entender mejor algunos temas o buscan resúmenes cuando algo no les queda claro.
También es muy típico usar aplicaciones para organizarse o recordarse qué hay que estudiar cada día. Y luego están los grupos de WhatsApp, que en estas fechas echan humo. Se envían apuntes, dudas o directamente mensajes de “¿esto entra?”. Al final, es otra forma de estar en contacto y ayudarse entre todos.
Nivel de Nervios
Con la PAU tan cerca, los nervios son bastante normales. Hay gente que lo lleva mejor y gente que lo pasa peor, pero casi todo el mundo reconoce que nota presión.
Sobre todo porque la nota es importante para entrar en la carrera que quieren. En algunos casos la nota de corte es alta y eso hace que muchos se preocupen más de lo normal. Aun así, la mayoría intenta seguir estudiando y no darle demasiadas vueltas, aunque no siempre es fácil.
En el instituto, los profesores en estas semanas están bastante centrados en ayudar a los alumnos. Repasan cosas importantes, resuelven dudas y muchas veces intentan tranquilizar un poco.
En casa pasa algo parecido. Las familias intentan no meter demasiada presión y dar apoyo, que en estos momentos se nota bastante. Al final, cada uno lo lleva a su manera, pero tener apoyo ayuda bastante a sobrellevar estos días.
La PAU está ya muy cerca y los alumnos de segundo de Bachillerato están en esa etapa de estudio intenso antes del examen. Es un momento de bastante esfuerzo, pero también el último paso antes de empezar la universidad. Ahora solo queda seguir repasando, organizarse como se pueda y llegar al examen con la mejor preparación posible.