Las intensas nevadas obligan a extremar precauciones

En la Comunidad de Madrid se está viviendo un día de caos en el que lluvias, vientos y, sobre todo, la nieve de la borrasca Kristin, han afectado a gran parte de la capital. A lo largo de esta mañana del 28 de enero, los descensos bruscos de temperatura han comenzado a influir en la movilidad del transporte: carreteras colapsadas e interrupciones en el transporte público están actualmente generando un estado de mayor alarma y preocupación entre los ciudadanos. A medida que está avanzando el temporal, la situación continúa escabrosa. Mientras tanto, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activas varias alertas y advierte de que el temporal seguirá intensificando en las próximas horas del día.
El tráfico está siendo la consecuencia primordial de esta nevada: las principales carreteras se encuentran prácticamente paralizadas, todas las vías de acceso principales a la ciudad se han cortado y las retenciones se acumulan desde primera hora. Las carreteras más concurridas e inicialmente cortadas han sido la A-6 y la A-1. Minutos después, numerosos conductores informan de zonas inundadas que obligan a desviar el tráfico y generan nuevas retenciones. En 36 carreteras la circulación se encuentra prácticamente detenida y los agentes de tráfico intentan reorganizar el flujo de vehículos para evitar que el colapso sea total.
El transporte público también a la espera
El transporte colectivo a su vez está sufriendo importantes interrupciones: varias líneas de autobús están registrando retrasos prolongados y cierres inmediatos debido al tráfico y a las dificultades para circular por calles gravemente afectadas por acumulación de agua. Los conductores se están viendo obligados a modificar itinerarios sobre la marcha, y las personas que dependen de estos transportes para llegar a sus respectivos compromisos a tiempo esperan en las paradas sin ninguna información concreta acerca de la posible aparición de su autobús.
El servicio ferroviario también está funcionando con limitaciones. Algunos trenes circulan a menor velocidad por precaución ante el temporal, y otros acumulan retrasos que ya superan los veinte o treinta minutos en determinados trayectos. Estos tiempos de espera aumentan progresivamente cada minuto, y en las estaciones se están generando una serie de aglomeraciones nunca vistas, con pasajeros que permanecen desinformados y consultan sus teléfonos con la esperanza de encontrar información actualizada acerca de su trayecto.
El metro, en zonas como Opera, se está convirtiendo en la principal alternativa para muchos ciudadanos que han decidido abandonar el coche para intentar optar por una opción más rápida en vez de quedarse quietos. Sin embargo, el aumento repentino de personas está provocando una conglomeración de andenes llenos y trenes más saturados de lo habitual.
Con la poca información de la que se dispone acerca de la borrasca y la perduración de esta, desde la AEMET se insiste en que el análisis de las condiciones meteorológicas de Kristin está en pleno desarrollo. Los avisos por las iniciales lluvias potentes y bruscas rachas de viento permanecen activos en numerosas comunidades de España, y se espera que este temporal se prolongue por la mayor parte del día.
«La borrasca Kristin va a dejar una jornada muy adversa, con temporal de vientos en buena parte de la península y Baleares, con rachas muy fuertes e incluso huracanadas»
Rubén del Campo, POrtavoz de la aemet
También están surgiendo una gran cantidad de casos en los que se muestran escenas de solidaridad en la carretera. Muchas personas al volante se ayudan mutuamente para incorporarse a carriles colapsados, otros intentan organizar el paso en cruces donde los semáforos no funcionan, y mediante estas acciones estamos viendo una sociedad colaborativa que en situaciones tan inesperadas aporta el mayor de sus esfuerzos.