Tras diez partidos sin conocer la derrota en su campo, el San Agustín Los Negrales cae ante Leones de Castilla en un partido muy igualado que rompe su fortaleza como local

El San Agustín Los Negrales vio interrumpida su imbatibilidad como local tras caer por 1-3 ante Leones de Castilla en el primer partido de la segunda vuelta de la competición. El encuentro comenzó de manera prometedora para los locales, quienes lograron adelantarse en el marcador gracias a una jugada colectiva de gran precisión, pero terminó inclinándose claramente a favor del conjunto visitante en una segunda mitad marcada por su superioridad táctica y física.
El partido arrancó con un San Agustín bien organizado sobre el césped, mostrando confianza y solidez tanto en defensa como en ataque. La iniciativa del equipo local se vio reflejada rápidamente en el marcador cuando Javi filtró un pase medido al espacio, que Durango supo aprovechar con inteligencia para batir al guardameta rival y adelantar a su equipo. Este gol tempranero permitió al San Agustín manejar los primeros compases del partido con tranquilidad y mantener la posesión del balón, generando ocasiones que obligaron a Leones de Castilla a replantear su estrategia.
Durante la primera mitad, el conjunto local consiguió mantener el control general del partido, aunque con el paso de los minutos comenzó a adaptarse al ritmo impuesto por los visitantes, lo que provocó cierta pérdida de fluidez en el juego y menor claridad en las acciones ofensivas. A pesar de estos altibajos, el San Agustín logró conservar la ventaja hasta el descanso, sustentándose en un trabajo defensivo sólido y un esfuerzo colectivo notable que evidenciaba la coordinación entre líneas.
Tras la reanudación, el panorama cambió de manera radical. Los visitantes salieron con un mayor ritmo e intensidad, aprovechando los desajustes del equipo local y generando situaciones de peligro con mayor frecuencia. En apenas veinte minutos, los visitantes lograron marcar tres goles consecutivos, dando la vuelta al marcador y dejando al San Agustín sin capacidad de reacción. La falta de efectividad en ataque y algunos errores defensivos resultaron determinantes para que el equipo local no pudiera mantener la ventaja inicial.
Pese a los intentos del San Agustín por recomponerse y recortar distancias en los minutos finales, el conjunto visitante supo mantener el control del partido hasta el pitido final. Con esta derrota, el San Agustín Los Negrales pone fin a una racha de diez jornadas consecutivas sin conocer la derrota en su estadio, rompiendo así un ciclo que había convertido su campo en un verdadero fortín. La derrota, aunque dolorosa, deja enseñanzas sobre la necesidad de mantener la concentración y la cohesión a lo largo de los 90 minutos, especialmente ante rivales que no dudan en aprovechar cualquier desajuste defensivo.