
Las bibliotecas se llenan, las horas de estudio aumentan y los exámenes finales se convierten en la principal preocupación de miles de universitarios. Estudiantes de primer curso de distintas universidades españolas coinciden en que la organización, la constancia y la adaptación a una nueva metodología de aprendizaje son fundamentales para afrontar con éxito una de las etapas más exigentes del curso académico.
Entre apuntes y bibliotecas
Durante estas semanas, espacios de estudio como LeCrac registran una mayor afluencia de estudiantes. Muchos de ellos afrontan por primera vez unos exámenes universitarios, una experiencia muy diferente a la vivida en Bachillerato.
Fátima García, de 18 años y estudiante de Derecho en la Universidad de Salamanca, dedica entre seis y siete horas diarias al estudio durante este periodo. Entre las asignaturas que más dificultades le plantean se encuentran Derecho Romano y Derecho Administrativo.
“La diferencia con Bachillerato es muchísima porque hay mucho más temario y un nivel de exigencia mayor”, explica.
Para preparar los exámenes utiliza esquemas y resúmenes, una metodología que le ayuda a organizar el elevado volumen de contenido propio de la carrera.
Un reto académico y personal
La adaptación al primer año universitario va más allá de las aulas. Además de enfrentarse a una mayor carga de trabajo, muchos estudiantes deben aprender a organizar su tiempo, vivir fuera de casa o asumir nuevas responsabilidades.
Elsa Ortego, estudiante de ADE en Inglés en la Universidad Carlos III de Madrid, reconoce que este cambio ha sido uno de los principales desafíos de su primer curso.
“Los profesores no están tan pendientes de ti y tienes que ser mucho más autónomo. En la universidad eres un número más”, afirma.
Además, destaca que estudiar en otra ciudad le ha permitido desarrollar una mayor independencia personal. “Al principio fue más duro, pero ahora siento que he encontrado una segunda casa”, añade.
Diversos estudios sobre bienestar estudiantil señalan que la adaptación al entorno universitario es uno de los factores que más influye tanto en el rendimiento académico como en la experiencia de los alumnos durante los primeros cursos.
Comprender antes que memorizar
David Soto, estudiante de Ingeniería Industrial en la Universidad de Valladolid, afronta una situación diferente. Cada día se desplaza desde Palencia para asistir a clase y reconoce que varias asignaturas relacionadas con las matemáticas y el razonamiento técnico le han resultado especialmente complejas.
“Si no entiendes las cosas, estudiar no sirve de nada”, asegura.
Su experiencia coincide con la de numerosos estudiantes de titulaciones técnicas, donde las asignaturas vinculadas al razonamiento matemático suelen figurar entre las más exigentes.
La visión de una experta
Yasone Jubrías, profesora de instituto, correctora de la PAU y docente con experiencia en la preparación de estudiantes universitarios, considera que una de las principales dificultades para los universitarios de primer curso es adaptarse al volumen de contenido y a las exigencias académicas de la universidad.
“Muchas veces el problema no es la asignatura en sí, sino que los alumnos intentan memorizar procedimientos sin comprender realmente lo que están haciendo”, explica.
La docente destaca además que las materias relacionadas con las matemáticas continúan siendo una de las principales dificultades para numerosos estudiantes universitarios, especialmente en titulaciones técnicas e ingenierías. Por ello insiste en la importancia de utilizar técnicas de estudio basadas en la comprensión y no únicamente en la memorización.
Mucho más que estudiar
Más allá de las notas, los estudiantes coinciden en que el primer año universitario también supone una etapa de crecimiento personal.
“También hay que disfrutar”, resume Fátima.
Elsa comparte una visión similar: “El primer año de carrera nunca se repite y hay que disfrutarlo al máximo”.
Mientras las bibliotecas continúan llenándose en las semanas previas a los exámenes, miles de universitarios afrontan el final del curso con el objetivo de superar sus primeros finales y adaptarse con éxito a una nueva etapa académica y personal.