Hoy en día es casi imposible imaginar la vida sin pantallas. Móviles , tablets o pizarras digitales forman ya parte del día a día , también en la educación, pero cuando hablamos de niños pequeños surge una duda importante ¿ es bueno que empiecen aprender con pantallas tan pronto o sería mejor seguir con los métodos tradicionales?

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Hace no tantos años, la infancia estaba marcada por los juegos en la calle, las tardes en el parque o los juguetes compartidos con los otros niños. Hoy, en cambio, es cada vez más común ver a los más pequeños frente a una pantalla, ya sea viendo videos, jugando o incluso aprendiendo. Este cambio ha sido tan rápido que muchos padres y profesores se preguntan si realmente es positivo o si se esta perdiendo algo esencial en el desarrollo de los niños.
El uso de pantallas en niños cada vez es más común, tanto en casa como en el colegio. Sin embargo, diferentes organismos han empezado a advertir sobre sus efectos. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud, afirma que los niños menores de cinco años deberían pasar menos tiempo frente a las pantallas y más tiempo jugando fuera con otros niños, ya que el desarrollo en estas edades depende del movimiento y la interacción con los demás niños.
Sobre todo, la propia OMS recomienda que los niños menores de dos años no tengan ningún contacto con pantallas y los de 2 y 5 años tengan un uso de máximo una hora al día. Además , organismos pediátricos advierten que usar mucho las pantallas puede afectar al sueño, la atención y al desarrollo del lenguaje, que es clave en esas edades, y ese tiempo frente a las pantallas sustituye actividades clave como el juego o la interacción con adultos.
A pesar de las advertencias , la tecnología sigue avanzando más y más en las aulas , lo que hace que el debate sobre su uso en infantil sea cada vez más importante.
Aprender no es solo mirar una pantalla
Vivian Vásquez , profesora de Educación Infantil y autora de cuentos infantiles de la colección «Gulpy ,the greedy monster», lo tiene bastante claro, ya que para ella , en estas edades lo más importante no es la tecnología , sino el trato humano.
"Son niños muy pequeños , no se trata solo de enseñar contenido, sino de acompañarlos y ver que necesitan en cada momento".
En sus clases apuesta por cuentos, juegos y objetos reales, ya que considera que los niños necesitan experimentar de verdad lo que aprenden:
«Los niños necesitan tocar, sentir , interactuar.... no solo mirar«.
Además , explica que cada grupo que tiene es diferente y que una clase puede cambiar totalmente de un día a otro, algo que una pantalla no puede gestionar.
"Tú puedes cambiar la clase según cómo estén ese día. Una pantalla no".
Destaca que lo importante no es solo enseñar , sino crear un ambiente donde los niños se sientan más seguros y quieran participar, algo que favorece bastante en el aprendizaje en estas edades.

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«Un niño no aprende dando botones «
Una opinión muy parecida tiene Blanca Soto, directora de una academia de idiomas llamada » Nueva Escuela» con experiencia desde 1995 trabajando con niños desde los tres años.
"La pantalla no es el eje de la clase , es solo un recurso puntual".
Según explica , el aprendizaje en infantil se basa sobre todo en el juego, la repetición de las cosas y la interacción directa con el profesor.
"Un niño pequeño no aprende dando botones , aprende mirando, imitando, equivocándose y volviéndolo a intentar".
También reconoce que existe presión por parte de algunos padres ya que asocian tecnología con mejor educación.
"Hay padres que piensan que si no hay pantallas , la educación es peor, pero eso no es así".
Además, ha notado un cambio en los niños actuales , sobre todo en su paciencia y su capacidad de atención.
"Están acostumbrados a estímulos rápidos y eso influye en su manera de aprender".
En sus clases , las pantallas solo se usan como algo puntual , siempre y cuando sea como apoyo, nunca como base de aprendizaje

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En casa es útil ,pero difícil de controlar
En cuanto a las familias, la situación es más complicada. Andrea Romina, madre de dos niños en educación infantil en el colegio Los Olivos , en Las Rozas. Reconoce que las pantallas ya forman parte del día a día en su casa , pero que su control no siempre es fácil.
"Intentamos controlarlo , pero están muy presentes"
Aunque cree que pueden tener cierta utilidad , considera que lo principal en las pantallas es el entretenimiento.
"Pueden ayudar, pero sobre todo distraen mucho".
También ha notado efectos en el comportamiento de sus hijos, sobre todo en la atención y en la forma de comunicarse:
"Se descentran más y se nota en el lenguaje y la atención".
En cuanto al colegio, no esta en contra de su uso, pero sí cree que debería haber ciertos límites claros.
"Para música o cuentos está bien, pero no todo el tiempo".
Y tiene una idea bastante clara respecto a lo que se debería usar la tecnología en la vida.
"Un 80% tradicional y un 20% digital".
¿Las pantallas son beneficiosas en la infancia?
Después de escuchar la opinión de profesores, directores y familias, la conclusión no es tan simple para saber si son beneficiosas o no , ya que la realidad parece estar en un punto medio, ya que por un lado la tecnología ya forma parte del mundo actual y es inevitable que ya esté presente en la educación , pero desde otra perspectiva , los expertos y familias coinciden en que si hay un uso excesivo puede afectar al desarrollo de los niños si no se controla bien ya que si no se puede llegar a la adicción.
Sobre todo también se coincide en que hay aspectos en el aprendizaje infantil que no se pueden sustituir , como el contacto con los otros niños , los juegos o el aprendizaje a través de la experiencia directa con el profesor. Son precisamente estos elementos los que permiten a los niños aprender de forma natural, algo que una pantalla no puede ofrecer de la misma manera.
Por eso, cada vez es más habitual que se defienda la idea de que las pantallas deben utilizarse como un complemento, pero nunca como la base del aprendizaje en estas edades.

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